Los sindicatos no son sólo para empleados descontentos

8. März 2011: El empleado entrevistado empezó a trabajar en mayo de 2010 como vendedor en una tienda de T-Mobile en el sur de Estados Unidos.

Como este trabajador demuestra, te puede gustar tu trabajo y aún así querer un sindicato.

Él disfruta de su trabajo vendiendo teléfonos inalámbricos y ayudando a los clientes en una tienda minorista. Aunque siente cierta presión por parte de la dirección para cumplir con unos mínimos, estas cantidades establecidas también le permiten que sus propias comisiones sean mayores. Está contento con sus prestaciones, que incluyen un plan de salud, un plan de pensión 401(k) y vacaciones pagadas.

Pero también entiende que sin un convenio colectivo esas cosas pueden cambiar. Y que deberían ser los trabajadores de T-Mobile, y no la empresa, quienes decidan si deben estar representados o no.

“Si alguna vez surge un conflicto, por temas de estabilidad laboral o ese tipo de cosas, los sindicatos están ahí”, comenta. “En mi opinión, los sindicatos son estupendos.”